viernes, 31 de octubre de 2014



 


¡Qué alegría! ¡En el colegio de mi hija le enseñan Six Sigma!

 
Los niños crecen… y muy rápido… parece mentira pero mi hija mayor ya comienza a estudiar más en serio, a hacer deberes, y como no… a resolver PROBLEMAS, y cuál es mi sorpresa cuando leo el método de resolución de problemas que le han enseñado y compruebo que es… METODOLOGIA SIX SIGMA Y FILOSOFIA IMPULSA… comprobadlo vosotros mismos…
 

Lo cierto es que no debería sorprenderme tanto, de hecho mas que sorprenderme me alegra… IMPULSA-Six Sigma siempre se ha caracterizado por disponer de un método  para resolver problemas que consta de 5 fases (DMAIC) y que sigue el razonamiento lógico y de sentido común que todos hacemos cuando nos enfrentamos a un problema… el método clásico que todos aprendimos en el colegio… el que afortunadamente se sigue utilizando… el que, a veces, olvidamos cuando nos hacemos adultos…

 Como digo, el método es realmente lógico… los dos primeros puntos persiguen entender bien el problema, ya se sabe que “un problema bien definido es la mitad de la solución…” Estos puntos corresponden a la fase de DEFINIR.

 A continuación tenemos la fase de MEDIR, los puntos 3, 4 y 5 en los que identificamos y buscamos los datos del problema, haciendo un dibujo o esquema del problema… nuestro Mapa de Proceso…

 En el punto 6 analizamos la estrategia para resolver el problema… nuestra fase de ANALIZAR.

 Una vez planteadas las acciones a realizar, hemos de ponerlas en marcha, resolver las operaciones en orden… fase de IMPLANTAR.

Finalmente los puntos 8 y 9 corresponden a la fase de CONTROLAR, comprobar que las acciones tienen su fruto y que el resultado es “coherente” con el problema propuesto.

 Ademas se da un último consejo de orden, claridad y limpieza que nunca viene mal… porque algunas veces se ven unas cosas… Como véis, IMPULSA-SIX SIGMA solo tiene que añadir herramientas en cada una de estas fases para facilitar la resolución del problema, el resto ya esta inventado…

En fin… que estoy muy contento de ver como al final volvemos a lo básico, a lo que aprendemos en el colegio, al sentido común… y me encanta que los niños aprendan esto desde pequeños… seguro que lo agradecen en el futuro…

 Recordad… IMPULSA y al turrón!!!

lunes, 27 de octubre de 2014



"Hablar con los demas... que gran consejo, que no se nos olvide"

Los buenos consejos, deben ser compartidos, así debe ser y así lo voy a hacer…
 

Hace unos días, durante la comida posterior al Comité de la Dirección General Técnica, comenzamos a charlar coloquialmente acerca de los correos electrónicos y la gestión y el uso  que cada uno de nosotros hacíamos de esta herramienta… habíamos participado todos en unas sesiones de formación GTD (Getting Things Done) precisamente sobre este tema… el caso es que la discusión se puso interesante… que si no respondes a los mails, que si son muy largos, que si tengo muchos… en fin, cada uno con su percepción y punto de vista… en esas estábamos cuando nuestro Jefe, JE (A él no le gusta que le llame Jefe… que me perdone…) nos sugirió un consejo sobre los emails y su utilización… y la verdad es que me gusto… por su simplicidad… y porque ponemos un poquito de sentido común en el asunto…

 
Básicamente nos dijo que los asuntos que requieran correos con más de 3 o 4 líneas no deberían ser resueltos por esta vía, y deberíamos tratarlos cara a cara, de forma que la información sea más clara y directa, se comprendan mejor las diferentes posturas y se llegue a una solución consensuada más rápidamente y de forma más eficaz… así de simple…

 
Y tiene toda la razón del mundo. Vivimos en una vorágine de comunicación escrita abanderada por Whatsapp, Communicators o correos electrónicos en la que sufrimos una tendencia brutal a escribir durante 15 minutos sobre un tema que podríamos resolver en una conversación hablada de 2 minutos… y esto es así y nos afecta a todos… si lo pensamos seriamente, estamos perdiendo la buena costumbre de llamar a los amigos, a los familiares, a los compañeros de trabajo, de hablar con ellos, de conversar o de resolver conflictos de tú a tú…

Y esto lo cambiamos por escribir mensajes o emails kilométricos en los que no se aprecia el tono, tu estado de ánimo, tu necesidad, no reflejan tu personalidad y, por tanto, están expuestos a la interpretación (según su estado de animo) de la otra parte…

 
Seamos razonables y usemos la lógica… los correos electrónicos o los whatsapps son  muy útiles para tratar temas puntuales que requieren de respuestas rápidas y precisas, para esto son realmente eficaces… pero no debemos extender su uso hasta el punto de que sustituya la comunicación verbal de toda la vida… una buena conversación…

 
Volvamos a lo simple, y como lo mejor es liderar con el ejemplo, yo me comprometo a ser más directo, a hablar más y escribir menos (salvo en el blog… jejejeje), ¿Y vosotros?

 
Al turrón!!!

miércoles, 22 de octubre de 2014





"Disfruta del buen chocolate con tu equipo"

La semana pasada estuve en unas jornadas de liderazgo que esta realizando mi compañía dentro de un programa superior de directivos. Fueron dos días muy interesantes y que me dieron mucho que pensar…

Una de las cosas que me llamo la atención es que, un buen líder es capaz de comunicar eficazmente y de encontrar y mostrar la información relevante para conseguir los objetivos marcados… esto, que parece tan obvio, no siempre se da en las empresas… y esto me ha recordado una historia que me contó mi amigo Josemy hace unas semanas… dice así (es mi versión adaptada… perdón Josemy):

 Había una vez un profesor al cual le gustaba mucho tener contentos a sus alumnos y por ello todas las mañanas les dejaba una onza de chocolate negro de muy buena calidad para que comenzarán la mañana con un toque “dulce”. Un día, uno de los alumnos, fanático del chocolate, decidió que todo el chocolate sería solo para él, de modo que antes de que llegaran los demas robo la onza que había dejado el profesor y la guardo en el bolsillo del pantalón para comérsela toda después.  Cuando terminaron las clases, el alumno se quedó solo y saco la onza de chocolate para degustar su botín, pero, cuál fue su sorpresa al comprobar que, por llevar varias horas en el bolsillo, el chocolate se había derretido y ahora no podía disfrutar de ese gran chocolate negro, de su textura, de su sabor…  de su calidad.

Moraleja: Es mucho mejor compartir el chocolate bueno con los demás que disfrutar en soledad de chocolate derretido.
 
Este cuento es bastante simple, pero me viene perfecto para explicar la problemática de algunas personas con la información y la forma de comunicarla (o de ocultarla, o lo que es peor… manipularla…). Es cierto que estamos en una sociedad competitiva, pero dentro de las propias compañías no podemos permitir que se den comportamientos egoístas que lo único que hacen es crear malos ambientes de trabajo y culturas destructivas de las que es muy complicado salir… no podemos ni debemos guardarnos información que puede ser util para los demas... fundamentalmente porque estaremos tomando decisiones en función de la información errónea...
 
Como decía al principio, un buen líder debe favorecer un entorno de transparencia, colaboración y eficacia que haga que la información de la que disponemos (nuestro chocolate bueno) pueda ser compartido y utilizado por todos los que lo necesiten y en pos de un fin común… resultados para la compañía… trabajamos en equipo, es decir con personas, y es fundamental que dicho equipo conozca perfectamente los objetivos de los proyectos y que todos empujen en el mismo sentido, dando lo mejor de si mismos para la compañía…
 

Hagamos todos el esfuerzo de aportar nuestro chocolate bueno al equipo, para que todos puedan degustarlo y sacar lo mejor de él… el chocolate derretido no es lo mismo… y además te lo comes solo…

 
Recuerda… IMPULSA y … al turrón!!!

 

lunes, 20 de octubre de 2014






“El laberinto que te lleva a Ti mismo…”

 
Hoy me vais a permitir que saque mi lado más místico… me apetece…

 Hace unos días tuve la oportunidad de compartir un día con el grupo de ACIT de mi mujer en Santa Maria de Los Negrales. Y allí nos fuimos toda la familia, niñas incluidas… Fue una mañana muy agradable en la que me permitieron compartir con ellos mis experiencias con la bicicleta y mi último viaje de alforjas (ya contado en este blog…).
A la hora de la siesta, mientras ellos tenían una reunión yo me quede solo y decidí dar un paseo entre los espectaculares pinares  que hay dentro de las instalaciones que tiene la Institución Teresiana en Los Negrales.
 
Caminaba adormilado cuando, de entre los pinos, surgió un claro y una construcción de piedras que simulaba un camino… había un cartel en el inicio del camino… “El laberinto”. Picado por la curiosidad me pare unos segundo a leer el cartel… decía lo siguiente…

 


El enfoque religioso no me define en estos momentos de mi vida… pero pensé que no perdía nada si hacia el camino del laberinto con una visión mas… IMPULSA… de modo que comencé a andar muy despacio, adentrándome en el laberinto y dejando que los pensamientos brotarán… a ver que salía…

 
No tarde mucho en encontrar una analogía entre el camino del laberinto y la vida misma… es extraño, pero vi muy claro como la vida te lleva por un camino y cuando estas convencido de que las cosas son “de esta manera”, te ocurren experiencias que te hacen cambiar de dirección y realizar giros de 180 grados, en algunas ocasiones son muy buenos ...y en otras no tan buenos… cometemos errores, nos equivocamos… aprendemos… tomamos decisiones… vivimos...



Observe que según caminaba me alejaba más de la meta del laberinto, había estado cerca pero, de repente me había alejado… entonces surgió en mi la idea de que el laberinto, como la vida, me acercaba y me alejaba de la meta final, y entonces lo vi tremendamente claro… el objetivo final del laberinto es encontrarte contigo mismo, con tu verdadero YO…  y es cierto que durante tu vida, por distintas circunstancias, tomamos decisiones muy alejadas de las que tomaríamos si realmente fuéramos nosotros mismos…  pero también es cierto que llega un momento en ese laberinto en que abres los ojos, miras dentro de ti y cambias tu dirección y tu camino… comienzas a tomar decisiones más eficaces, y que te acercan más a lo que tú eres… y de pronto el camino del laberinto se acelera, se hace más rápido y converge cada vez más hacia el final de tu camino.



 

Así es como llegue al final del laberinto, en donde me esperaban una roca y un joven olivo que crece mirando al sol… todo encajaba con los pensamientos que habían aflorado durante el camino, la roca representaba lo que soy en realidad, a mí mismo, al verdadero Javier, mi esencia… además el olivo representaba mi aprendizaje, como había llegado allí y lo que me quedaba por aprender, creciendo fuerte sin pausa y con bases muy sólidas… sólidas como la roca…

Me había encontrado a mí mismo… de alguna manera sentía que las riendas de mi vida las podía y debía llevar yo…  y con esa extraña energía emprendí el camino de vuelta para salir del laberinto… el paso era mucho más firme, enérgico, más seguro… el camino seguía teniendo giros, cambios de dirección… la vida continuaba con sus buenos y malos momentos… pero ahora afrontaba esas experiencias o circunstancias de forma más sensata y coherente, con una fuerza y actitud diferente… los problemas seguirán apareciendo, pero la roca de Javier estará ahí, y el olivo seguirá creciendo y aprendiendo de todas estas experiencias…

Finalmente salí del laberinto… extrañado por lo que había sentido… pero también lleno de energía optimista y de actitud positiva ante la vida… me gusto la experiencia… me encantó la experiencia…

No hay nada mejor en esta vida que ser TU MISMO… que nadie te marque tu camino, la elección es tuya!!!
 

Os avise… hoy me ponía místico… y me gusta…

 Al turrón!!!!