lunes, 29 de septiembre de 2014




“ SIN DATOS, solo eres uno mas dando una opinión. W.Edwards Deming”
 

He de reconocerlo, me cuesta horrores aceptar que las compañías, por regla general, basen su toma de decisiones en las percepciones del jefe, del guru de turno o del mas listo de la clase.

Durante muchos años he tratado de promulgar la toma de DATOS de Calidad como requisito clave para tomar DECISIONES EFICACES que impacten en los procesos y aporten los RESULTADOS esperados para las empresas. Sin embargo, y salvo excepciones, hay una costumbre muy arraigada de sacar el dedo y ver hacia donde sopla el viento… y en función de eso mover el barco hacia esa dirección… aunque nos lleve directamente a las rocas…

 

La principal excusa para actuar de esta manera esta en decir “Hagamos cosas, en la dirección que sea, pero hagámoslas… y si nos equivocamos, ya cambiaremos el rumbo”. Esta forma de pensar tiene una cosa buena, te mueves, haces algo, y rápido… pero por otro lado no quiere decir que estés haciendo lo mas adecuado o lo mejor para tu compañía en ese momento, digamos que actuamos como pollo sin cabeza.

 

En mi opinión, me parece increíble que en 2014, en la era de la información, no saquemos partido a la cantidad de datos de que disponemos en cada momento… por ello creo que  es necesario que nos paremos a reflexionar sobre los temas sobre los que hay que tomar las decisiones antes de hacerlo… conocer quiénes serán los CLIENTES (Internos o externos) afectados, los objetivos a conseguir, datos sobre la situación actual, análisis de las variables que impactan, posibles alternativas e impacto de las mismas, planes de puesta en marcha… aunque parezcan muchas cosas, merece la pena utilizar parte de nuestro tiempo en tomar todos estos datos.
Cierto es que debemos ser agiles y eficaces a la hora de hacerlo… y en este sentido todos tenemos campo de mejora… pero tomar DECISIONES con todos los datos analizados, los riesgos revisados, los objetivos claros y las acciones consensuadas y comunicadas  hace que los resultados de nuestras acciones sean mucho mas rápidos y mejores, evitando defectos, retrabajos y cambios de rumbo que lo único que hacen es desorientar a los empleados…

 

No es tan difícil… solo hay que querer hacerlo… la próxima vez que saques el dedo para dar tu opinión en función de hacia donde sopla el viento… no seas uno mas dando tu punto de vista, cuenta hasta 10 y revisa si tienes datos suficientes de la situación como para tomar la mejor decisión posible para tu proceso… comprobarás que los resultados son drásticamente diferentes.

 

Animo y al turrón!!!!

 

jueves, 25 de septiembre de 2014



 

 

"¿Estas demasiado ocupado como para MEJORAR?"
 

Después de unos días de descanso, es hora de volver a compartir ideas y pensamientos IMPULSA…

 

En estos días, he leído un artículo muy interesante en una estupendo blog sobre calidad (http://www.pdcahome.com/) referente a la extinción de Six Sigma donde se expone el retroceso en el uso de esta metodología y las razones por las cuales las empresas no las usan o están dejando de hacerlo.

 

Y me gustaría trasladaros mi opinión al respecto partiendo de la siguiente premisa… si hay un momento ideal para que las empresas apuesten por estas metodologías, ese momento es una CRISIS financiera como la que estamos viviendo desde hace años. Y me explico… durante este tiempo, no hay compañía que no haya basado su estrategia, y gritado a los cuatro vientos, en la reducción de costes (los famosos recortes), la optimización de recursos y la eficacia operativa… poder hacer lo mismo (o mas) con menos… es irónico pero la mejor herramienta de la que pueden disponer las empresas para asegurarse estos tres objetivos es la metodología Lean Six Sigma. En cambio, la tendencia de la mayoría de las empresas que utilizan Lean Six Sigma es totalmente contrario, y esto nos tiene que hacer pensar a todos los que creemos en estas filosofías de trabajo e intentamos fomentarlas a los que nos quieren escuchar.

 

Porque Lean Six Sigma funciona!!! Es un hecho, da resultados constatables y ayuda a las empresas a involucrar a sus empleados, a mejorar sus procesos, reducir tiempos de ciclo, costes, mejorar la eficacia operativa y los resultados de las compañías… es la herramienta perfecta!!!

 

Dicho esto, es necesario mirarnos un poquito a nosotros mismos y que reflexionemos sobre las posibles razones de esta tendencia a abandonar estas metodologías:

 

En primer lugar, es necesario que haya una cultura de CAMBIO a todos los niveles de la compañía, y esto solo se consigue si la alta dirección cree en ello. Para ilustrar esto me encanta la foto que encabeza este post… no puede haber analogía mejor… y hay mas versiones...
 






El compromiso con la mejora es , en parte, responsabilidad de los que fomentamos estas iniciativas y de nuestra manera de transmitir los beneficios derivados de Lean Six Sigma. Pero también esta la otra parte, la alta dirección debe crear las condiciones para que se desarrolle esa cultura de Calidad Proactiva, de mejora continua que debe ser la base de todas las acciones y proyectos que se hagan aguas abajo. Dicho de otra forma, si una compañía implanta una metodología como esta simplemente porque lo hace la competencia o porque lo hace la casa madre, pero sin creer en ella, será tremendamente complicado que tenga éxito global. Ojo!!! Dará resultados, porque es imposible utilizar el método y no mejorar… pero serán esfuerzos individuales empujados por “creyentes”… sin el impacto de cambio cultural que requiere.

 

¿Y la manera de vender los resultados dentro y fuera de la compañía?, deberíamos plantearnos  si es la mas adecuada, si fomentamos el que estos proyectos sean del área de six sigma y no de la compañía, si nos falta involucrar más a los sponsors o directores…

 

Respecto a la metodología, ¿Es suficientemente flexible? ¿Se adapta a las necesidades de cada compañía? Creo que lo fantástico de IMPULSA es que se trata de una filosofía de trabajo que se adapta a cada compañía y puede ser flexible en función de las necesidades del proyecto o la complejidad del proceso. Es cierto que si somos puristas, el componente estadístico asusta a la mayoría de personas, pero para eso están los expertos… el resto debe aportar desde su experiencia con herramientas cualitativas y sencillas pero con un enfoque práctico… y creo que en esto algo tenemos que mejorar…

 

En ese afán de ser prácticos, la formación también lo debe ser, y enseñar las herramientas básicas que para cada compañía aporten el máximo valor añadido posible, pero además dedicar tiempo a usar esas herramientas sobre proyectos reales sobre los que visualizar el impacto real de las mejoras… también tenemos trabajo aquí…

 

En cualquier caso, reitero que Lean Six Sigma funciona, pero que, como cualquier otra herramienta que queramos utilizar requiere de la VOLUNTAD de querer cambiar las cosas, EL COMPROMISO con dicho cambio y los resultados que se deriven Y EL METODO que nos lleve a dichos resultados. Dicho así parece fácil… la realidad la conocemos todos… y todos podemos mejorar... sigamos empujando… sin descanso…

 

Animo y al turrón!!!