"Lo unico constante en nuestra vida es el CAMBIO"
Llevo trabajando más de 12 años en gestión del cambio y
mejora de procesos, enseño a encontrar las causas de los problemas y a optimizar
la forma de hacer las cosas, escribo en un blog sobre una metodología como
IMPULSA, promuevo el cambio personal para mejorar la actitud ante la vida, … en
fin… además últimamente estoy bastante volcado con las corrientes positivistas y
optimistas…
Es posible que alguien pueda pensar que, con este
background, los cambios no deberían afectarme. Pues lamento decepcionaros, pero
soy tan humano como el que mas y por supuesto que los cambios me afectan… hace
muy poco tiempo he tenido que afrontar un cambio drástico en mi vida… y he
sufrido en mis carnes todas y cada una de las etapas por las que pasamos los
seres humanos ante un cambio de esta magnitud… y de las que tanto he leído…
El primer momento es un momento de “Shock”, en el que te
sientes aturdido, no comprendes… surgen dentro de ti las típicas preguntas de ¿Qué
ha pasado? ¿Por qué a mí? ¿Qué he hecho?... no puede ser... no a mi… te están sacando
de tu zona de confort, en la cual te sientes seguro y confiado, y te llevan a otra
área, desconocida, misteriosa, oculta… de la que no sabes nada… en realidad te
sientes como en caída libre, sin pilares en los que agarrarte… esta etapa es
crucial, porque dependiendo del tiempo que te dejes atrapar por ella, la salida
del túnel será mas o menos rápida y eficiente.
A continuación afloran los miedos… miedos a casi todo… a los
nuevos compañeros, al nuevo jefe, al estar a la altura de lo esperado, a no
saber suficiente, a equivocarme en mis decisiones… esto es lógico porque ahora
toca explorar territorios nuevos, de los que no tenemos conocimientos
suficientes, se trata de una situación nueva y, por naturaleza, no estamos cómodos
en este tipo de circunstancias, es difícil, muy dificil…
Y una vez tocado fondo, y pasado el tiempo de “luto”, toca
levantarse, mirar al ahora y comenzar a construir estructuras mentales, pilares
que sustenten dicho cambio… comenzar a aceptar la nueva situación… de nada
sirve mirar al pasado, sentir nostalgia, las cosas han cambiado y tenemos que adaptar
nuestra actitud para afrontar la nueva situación de la mejor manera posible…
tenemos que volver a confiar en nosotros mismos.
Creadas las raíces del nuevo “hogar” tenemos que
buscar motivaciones que nos ayuden a avanzar de forma rápida en este nuevo reto…
y comienzas a pensar en las ventajas del cambio, lo que vas a aprender, los
nuevos compañeros, las nuevas responsabilidades… todo aquello de lo que sacar
partido y que te permita crecer tanto profesional como personalmente… pero
tienes que ser tu quien te motive… nadie lo va a hacer por ti…
Igual es defecto profesional, pero lo siguiente es
planificar lo que queremos hacer para tener éxito en esta nueva etapa y empezar
con buen pie… presentarme a los equipos, a mi jefe, conocer los procesos, que los
equipos me conozcan y sepan como soy, fijar objetivos, etc… y finalmente comenzar
a pedalear con esta nueva bicicleta y con las nuevas alforjas, es decir, comenzar
a actuar y a tomar decisiones en la nueva situación… Os puedo asegurar que
llegado este punto, y tras todo este proceso, mi nivel de energía y de
motivación esta por las nubes y este cambio… este reto… lo voy a superar con
nota… de eso estoy seguro…
Todo este proceso de cambio es personal, lo realizamos
internamente, con nosotros mismos… y somos nosotros los que tenemos el poder de
decidir cómo lo vamos a afrontar y cuánto tiempo nos va a costar… ¡Qué gran
poder!… ¡Creedme!
En cualquier caso, es cierto que toda mi experiencia IMPULSA
en cambiar personas para mejorar procesos no te evita enfrentarte a cambios no
controlados por ti mismo, pero sin duda te ayudan para que el proceso de adaptación
al cambio se acorte notablemente y tu actitud ante estas situaciones sea lo mas
positiva y eficiente posible.
Mucho animo a todos ante el cambio, recordad… al turrón!!!